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lunes, 25 de septiembre de 2017

La salud bucodental encabeza la lista de sectores sanitarios más peligrosos

Por si no había quedado lo bastante claro en esta publicación, sanidad es uno de los sectores donde más riesgos laborales existen. Somos conscientes de la ironía que representa que los vigilantes de nuestra salud sean de los profesionales que más arriesgan la suya propia.
Porque pocos otros sectores reúnen todas las clases de riesgo posibles. Es decir químicos (radiación, exposición a productos contaminantes…), físicos (cortes con material médico, aplastamiento…), biológicos (enfermedades contagiosas de los pacientes, bacterias…), ergonómicos (muchas horas en una misma posición, movilización de pacientes…) y psicosociales (estrés, fatiga mental, implicación emocional…).
Los riesgos de este sector son bien conocidos y la concienciación de la población también. Por ello, y con la intención de ir un poco más allá, El Departamento de Trabajo de EEUU (DOL) ha elaborado una clasificación en la que se recogen los trabajos más perjudiciales para la salud dentro de sanidad, ordenados por peligrosidad. Porque si ya sabemos que se trata de un colectivo que se enfrenta a una gran cantidad de amenazas días tras día, ¿por qué no competir para ver quién tiene más? En fin, que la competitividad también es tendencia.
EL DOL ha analizado hasta 974 profesiones a las que se les ha aplicado seis parámetros de riesgo: exposición a productos contaminantes; exposición a infecciones; exposición a situaciones peligrosas; exposición a radiación; riesgo de quemaduras menores, cortes, mordeduras, picaduras; y el tiempo que pasa un trabajador sentado.
El ranking, por lo tanto, queda de la siguiente manera (de menor a mayor).
Radiólogo
Técnico de medicina nuclear
Enfermero de cuidados intensivos
Técnico de  emergencia
Preparadores de equipos médicos
Técnico de laboratorio clínico
Técnico quirúrgico
Ayudante quirúrgico
Podólogo
Ayudante de anestesista
Anestesista
Enfermero anestesista
Asistente bucodental
Técnico de laboratorio dental
Dentista
Higienista dental


¿A alguien más le sorprende relativamente que los 4 primeros puestos se los lleven los profesionales del sector dental? Todos ellos concentran más peligros por el mismo motivo: los datos apuntan a que hay unos 100 millones de bacterias por mililitro de saliva, formados por unas 500-600 especies distintas. Sí, la boca es una de las partes menos higiénicas del cuerpo humano: streptococcus, lactobacillus, los hongos geotrichum y candida son algunos de los organismos que cohabitan en nuestra boca. Palabras que no forman parte de nuestro vocabulario diario; aunque muchas nos suenan a malo a los que hemos visto series de médicos. Los dientes y las encías además acumulan mucha cantidad de nutrientes que favorecen el crecimiento bacteriano.
“Bichitos” aparte, cabe recordar que los profesionales de la salud bucodental acostumbran a adoptar complicadas posturas durante horas, utilizan herramientas cortantes y/o abrasivas, productos químicos peligrosos (entre los que destacamos la anestesia) e incluso se exponen a los efectos de la radiación. Así que ya lo sabéis: a los que os merezcáis “un príncipe o un dentista”, tened en cuenta que su trabajo es de los más peligrosos del sector.
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/la-salud-bucodental-encabeza-la-lista-sectores-sanitarios-mas-peligrosos/

sábado, 23 de septiembre de 2017

¿Cómo elegir un buen casco de trabajo?



Algunas de nuestras tareas profesionales pueden requerir el uso de casco para preservar nuestra seguridad. Pero, ¿vale cualquier casco?

La importancia del casco de trabajo

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales tiene publicada una guía para la selección y utilización de cascos de seguridad.
En primer lugar debemos saber que un casco de trabajo forma parte de lo que se conoce como EPI: Equipo de Protección Individual, y que sirven para prevenir al trabajador de posibles riesgos laborales, como caídas o quemaduras. Estos equipos tienen que ser proporcionados por la empresa o bien indicados de forma muy concreta y con las indicaciones específicas para su uso para que no haya ninguna duda a la hora de usarlo.
Algunas cosas a tener en cuenta:
• Es importante que el casco quede bien fijado, es decir: no debe apretar ni tampoco queda muy grande, ya que entonces se podría caer o mover. E debe limitar la presión en el cráneo y que quede bien repartido.
• El material debe adaptarse según las características del trabajo a realizar. Hay cascos que son más ligeros, otros que previenen mejor del calor o el frío, etc.
• Debemos estar atentos a posibles daños que puedan malmeter el casco: una pequeña bolladura o rascada podría influenciar mucho en nuestra protección, por lo cual si vemos que ha sufrido algún percance deberemos informar enseguida por si fuera necesario cambiarlo.
Principales elementos de un casco:
 Casquete: es la parte exterior del casco, la parte dura y lisa que cubre toda la superficie.
• Visera: no todos llevan, pero generalmente sí. La visera es la parte frontal que sirve para proteger los ojos.
• Ala: se denomina ala a todo el borde del casco que cubre el casquete.
• Arnés: son los diferentes elementos que ayudan a fijar el casco encima de la cabeza, de manera que se mantenga inmóvil y proteja en caso de golpe.
• Banda de cabeza: este elemento en realidad forma parte del arnés, ya que son los elementos que protegen la parte superior de la cabeza (por encima e los ojos).
• Banda de nuca: tal como su nombre indica, sería la parte del casco que queda en la parte posterior para proteger la nuca.
• Barboquejo: finalmente, este último elemento es opcional y sirve para “atar” y fijar el casco. Es lo que va normalmente debajo la barbilla
Un buen casco de seguridad tiene que estar bajo la normativa e la Unión Europea. La normativa indica que es obligatorio que cada casco muestre su número de referencia, la marca o identificación del fabricante, el modelo, el año y el trimestre en que se ha fabricado y la talla, que debe estar expresada en centímetros. En algunos casos, según el tipo de trabajo a desarrollar, también se debe mostrar la temperatura máxima de resistencia (tanto la más alta como la más baja), el aislamiento eléctrico y las resistencias tanto a la posible deformación lateral como las salpicaduras de metal fundido.
Fuente: https://naisa.es/blog/como-elegir-un-buen-casco-de-trabajo/

viernes, 22 de septiembre de 2017

Algunos rasgos que definen a la empresa saludable

La empresa saludable es una tendencia en boga tanto en la propia gestión de recursos humanos como en la literatura que se genera y fluye por todos lados. Mejorar la salud psico-física de los trabajadores es una buena práctica de las empresas saludables. Sin embargo, el concepto de organización saludable es más extenso. Conviene pues describir el ‘core-business’ o núcleo de la empresa saludable genérica para conocer las posibles áreas de mejora en nuestras empresas, pymes en su mayoría.



Ética empresarial

Es la condición necesaria, e implica que la empresa se haya marcado como un imperativo moral crear unas condiciones de trabajo que preserven la salud física y mental, la seguridad y el bienestar de los trabajadores. La ética empresarial se manifestará a través de:
-Cultura y liderazgo preventivos. La seguridad y la salud son valores defendidos en la organización, que movilizan, en primer lugar, a quienes ejercen funciones de liderazgo.
-Compromiso, participación y comunicación. Son los ‘ingredientes’ que llevarán a la organización a conquistar metas loables o a fracasar en el intento de  convertirse en empresa saludable. Desde la cúspide directiva hasta las bases debe existir un compromiso con el proyecto saludable, que se reforzará con la participación activa de todos los miembros de la organización, que se expresará a través de los cauces de comunicación que se hayan establecido.

Otros atributos de las empresas saludables

-‘Viveros’ de talento. El interés en el desarrollo de las personas es la mejor manera de fidelizarlas en la organización.
-Agentes de igualdad y diversidad. Admitiendo que somos diferentes, esta política primará la eliminación de barreras entre hombres y mujeres, además de integrar la variable de género en lo relativo a la seguridad y salud laboral. Dicho con ejemplos, no tienen sentido las discriminaciones salariales basadas en el género. En cambio, es razonable la prevención laboral basada en la especificidad de género: no se lesionan de la misma manera hombres y mujeres, como tampoco usarán la misma talla de camisa o de zapatos.
-Resilientes y exitosas. Las organizaciones saludables prueban la bondad de sus políticas a través del éxito de sus proyectos. En la práctica, son organizaciones con capacidad para hacer frente a los cambios, adaptándose a la incertidumbre y las situaciones de crisis. La superación de esos eventos mejora su experiencia de gestión, que se convierte en un arma estratégica de continuidad y progreso.
La OMS define la promoción de la salud como “el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla”
-Modelos de buenas prácticas. Las empresas saludables impulsan el progreso con sus acciones, una especie de propaganda social a favor del cumplimiento legal por encima, incluso, de lo que establece la legislación, que busca el equilibrio entre los fines de las empresas y las personas, y que se extiende para impactar y transformar a la comunidad-sociedad circundante.

¿Por dónde empezar?

Cuando seguimos dándole vueltas a la evaluación de riesgos, que es el abc preventivo, no nos podemos plantear que la masa empresarial del país adopte perfiles completos de empresa saludable. Sin embargo, sí pueden iniciarse en lo básico –con gran potencial propagandístico- como es la promoción de la salud.
Ninguna empresa puede abstenerse: las pymes también pueden implantar modelos de empresa saludable. Empresa saludable es la que tiene entre sus objetivos ayudar a sus miembros a mantener un tono vital corporal y mental sano. La prevención y la calidad de vida laboral son posibles tanto en grandes como en pequeñas empresas. No hacer nada es la peor de las opciones, lo que provoca bajo rendimiento y absentismo laboral. La OMS define la promoción de la salud como “el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla”, entendiendo la salud como “el estado completo de bienestar físico, psicológico y social, y no sólo la ausencia de enfermedad”.
Para mejorar la salud física y mental en las pymes basta con promover un estilo de vida saludable, junto a la consabida prevención de los riesgos laborales. La OMS contempla un patrón de empresa saludable a partir de indicadores como la salud y seguridad del propio espacio físico de trabajo, del medio psicosocial (incluyendo la organización del mismo), de los recursos de salud personales en los lugares de trabajo, o de la promoción del bienestar de los trabajadores y sus familias, etc.
Algunas opciones asequibles pueden ser:
-Campañas pro-salud. Conciencian sobre el riesgo cardiovascular, importancia de la nutrición equilibrada y saludable y del consumo 0,0 de alcohol, tabaco o sustancias.
-Competiciones deportivas. Mejoran la salud y los vínculos interpersonales del equipo.
Frenar los problemas del sobrepeso y las enfermedades cardiovasculares entre los trabajadores justifica las buenas prácticas que siguen cada vez más empresas. En este caso, no es descabellado afirmar que el fin justifica las buenas prácticas.
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/rasgos-definen-la-empresa-saludable/

jueves, 21 de septiembre de 2017

1, 2, 3 y ¡opos! ¿preparados?

El pasado julio se anunció la convocatoria de hasta 67.000 plazas públicas en la Administración General del Estado, las comunidades autónomas y los entes locales. Las oposiciones para optar a éstas se celebrarán entre lo que queda del 2017 y 2018. Una parte importante serán de promoción interna: 19.000 en la Administración General del Estado, unas 28.000 en las comunidades autónomas, y otras 20.000 en entes locales. Además, a éstas se les sumarán 250.000 más en los próximos 3 años.
Se trata de la mayor oferta pública del estado desde 2008. La mayor parte de esas plazas deberá esperar a la aprobación de los presupuestos generales, aunque 8000 ya están oficialmente aprobadas. Entre ellas están:
  • Docencia: con 42 plazas de acceso libre convocadas por el ministerio y hasta 11.500 más por las comunidades autónomas (post presupuestos).
  • Fuerzas Armadas: 1990 plazas.
  • Policía: 3.331 de acceso libre y 260 de promoción interna.
  • Guardia Civil: 2.346 plazas: 480 de promoción interna y 1866 de acceso libre.
Por otro lado y tras un plan pactado por el Gobierno y los Sindicatos, se estima que 300.000 plazas que actualmente son temporales o interinas pasarán a ser fijas en los próximos 3 años, también mediante oposiciones.
Para acceder a las plazas previstas para ofertar durante los próximos años se requerirán todo tipo de titulaciones. Para las personas con el título de la ESO habrá puestos como auxiliar administrativo, tanto de la administración como de las oficinas del DNI, así en el sistema judicial.
Los titulados en bachiller podrán optar a los puestos de administrativo en juzgados y en el cuerpo de tramitación procesal. Para la Hacienda Pública se publican plazas a las que se podrá acceder tanto con título de grado medio como de bachiller. Lo mismo para ayudantes de instituciones penitenciarias y técnicos informáticos.
Los opositores con titulación universitaria podrán optar a plazas para la gestión general de la administración, Seguridad Social, Servició Público de Empleo y Fogasa, gestión procesal e inspección laboral y tributaria.

Preparar las opos

El tiempo requerido dependerá directamente de la plaza y nivel al que se opte. Hay puestos que pueden llevar desde 9 meses a año y medio y otros que hasta 2 años, 4 o más. Probablemente todos conocemos a alguien que lleva desde que salió de la universidad preparando oposiciones para plazas que aún no han salido.


Por si os lo estáis pensando, os dejamos con unos cuantos consejos que hemos seleccionado en distintas páginas especializadas:
La web opositor.com ya nos avisa: opositar cuesta dinero. Muchas veces debemos pedir días de vacaciones de nuestro actual trabajo, buscar un preparador profesional y recopilar todo el material que necesitaremos para empezar estudiar o, en otros casos, costearte cursos para tener más puntos. También es importante acondicionar un lugar de estudio y comprar material de oficina, cual de “vuelta al cole” se tratara.
Si tenemos que estudiar, es muy importante una planificación casi al dedillo. Para eso, aconsejan un tablón de corcho donde reflejar las fases: qué días qué temario, fechas de exámenes, fechas en las que necesitamos tener aprendido X temas, simulacros de examen…
Aunque sabemos que lleva muchas horas, tampoco se recomienda aislarnos totalmente del mundo exterior y dedicarnos sólo al estudio, ya que acabaríamos sin energía muy rápido. Cuando son meses o incluso años de estudio, se aconseja empezar por una media jornada (4 horas diarias) los primeros 3 meses. Luego ampliamos el horario a 5 horas y al cuarto mes a 6. Al sexto, y si el tipo de opos lo requiere, hasta 8 horas.
Estudiar, es decir, memorizar el contenido de los temarios también tiene su qué. Pero el método ideal es básicamente lo que venimos haciendo desde el instituto: leer con interés, subrayar, resumir, hacer esquemas y empezar a memorizar (lo más duro) para después sólo tener que repasar.
En educaweb.com además, nos hablan de los errores más comunes que se cometen al preparar unas oposiciones. Estos son:
  • Subestimar las pruebas prácticas u orales: éstas tienen sus propias estrategias y estructuras y la gente acostumbra a dejarlas de lado para priorizar la memorización. Pero es necesario ensayar.
  • Rehuir el debate en las pruebas ante tribunal. Pues lo pueden considerar como un acto poco convincente.
  • Olvidarse de las conclusiones y presentarse al examen sin haberlas sacado mientras estudiábamos.
  • Usar técnicas inadecuadas de estudio. Por ejemplo: no estudiaremos de la misma manera para un examen tipo test que para uno de desarrollo de conceptos.
  • No dedicar más tiempo al repaso: es importante reservar tiempo a esta tarea que nos ayudará a asentar nuestros conocimientos.
A veces, las oposiciones pueden ser como un trabajo más, no hay duda. Para las que pueden llevar mucho tiempo de preparación, lo más importante es tener claro que queremos hacerlas y sopesar lo que nos supondrá antes de decidirlo. Dicho esto, buena suerte a todas y todos.
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/1-2-3-opos-preparados/

miércoles, 20 de septiembre de 2017

NUEVOS POLOS PARA HOSTELERIA

Os presentamos los nuevos polos para Hosteleria de mujer y caballero:



Características:

  • Cierre central con botones 
  • Cuello y bajo de la manga de canalé 
  • Cinta de tejido base que cubre la costura del cuello 
  • Aberturas laterales
Material100% poliéster

Gramaje: 150 gr/m2

Colores: Marino, Rojo y Negro.


Más artículos en: www.uniformesyvestuariolaboral.com


martes, 19 de septiembre de 2017

“A trabajar”, el musical

Como hago con casi todos, escribo este post escuchando música. Hoy le toca a un grupo de rock llamado Gold, que he conocido hace poco. Miro a mi alrededor y casi todos mis compañeros llevan auriculares, por lo que supongo que están haciendo lo mismo que yo.




Escuchar música mientras se trabaja es una práctica muy extendida. Se ha hablado mucho de sus beneficios para la concentración y, por extensión, la productividad. La experta Teresa Lesiuk, creadora de un estudio publicado en la revista Psychology of Music afirma que 7 de cada 10 personas logran una mayor concentración y mejora de su estado de ánimo al escuchar música en el trabajo. Aunque no se deba tratar como una conclusión universal, sí es evidente que de una forma u otra la música ayuda a estimular el cerebro del ser humano. El placer que provoca una canción que nos gusta puede aumentar la motivación y reducir el estrés.
En el blog de la escuela de negocios Cerem, destacan el efecto positivo de los ritmos repetitivos. Al memorizarlos rápidamente nuestro cerebro trabaja produciendo más dopamina, el neurotransmisor que se encarga de proporcionarnos placer.

¿Vale todo?

Aun así, también existe la creencia que la música afecta a la concentración, pero negativamente. Aunque no encontramos ningún estudio que lo demuestre, nos parece que no todo tipo de género musical va bien para cualquier tarea.
Por ejemplo, en Universia, el rock o el hip hop se recomiendan a las personas que realicen trabajos más físicos como la construcción, carpintería o deportistas profesionales. En el caso de los conductores profesionales, se aconseja música clásica o pop a un volumen muy suave para poder seguir escuchando el ruido de ambiente. Y cuando se habla de un trabajo de oficina y/o creativo, música del barroco, clásica, jazz y ambiental serían la elección adecuada. También se aconseja que en este caso sea todo instrumental, es decir sin voz, por lo que parece que lo estoy haciendo mal. Igualmente, me permito recordar que la sensación de placer y motivación de la que hablábamos antes dependerá, en gran parte, de nuestros gustos musicales. Y sobre esto no hay nada escrito, dicen.

Más allá de lo laboral

Pero no se queda en el trabajo la cosa. La música también puede ser una poderosa aliada para la formación y el aprendizaje. En 1993, Frances Rauscher y Gordon Shaw llevaron a cabo un experimento llamado “Efecto Mozart”. En éste sostenían que la relajación que generaba escuchar las notas del compositor permitía aumentar el coeficiente intelectual y que lo aprendido permanecía en la memoria más tiempo.
El libro La Música, la Mente y el Cerebro de Manfred Clynes explica como el compás de las melodías se sincronizan con los latidos del corazón. Por lo tanto, cuanto más rápido sea el compás, más rápido nuestro pulso y lo mismo con la música más lenta. Pero cuando ambos ritmos van al unísono, nuestro cerebro está más consciente y podremos aprender mejor.
Escuchar música nos aporta además, tanto trabajando como aprendiendo (no son excluyentes, por supuesto), la capacidad de desconectar de interrupciones externas como conversaciones ajenas u otros ruidos como el teléfono o la misma calle. A día de hoy incluso se utiliza como refuerzo del sentimiento de pertenencia en una organización. Por ejemplo: cuando todos los trabajadores colaboran para crear una lista común o cuando cada día uno puede escoger el hilo musical de la oficina.
Con tantos puntos a favor, a mi desde luego me he convencido para seguir escuchándola. ¿Y a vosotros?
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/a-trabajar-el-musical/

sábado, 16 de septiembre de 2017

NOVEDAD: PIJAMA ELASTICO

Os presentamos lo último en pijamas de sanitario:


  • Conjunto de tejido elástico.
  •  Manga corta y cuello a pico. 
  • Aberturas laterales. 
  • Tres bolsillos laterales de plastón. Un bolsillo para bolígrafos. 
  • Pantalón elástico con elástico y cordón en la cintura. 
  • Dos bolsillos laterales. 
  • Dos bolsillos en pernera de plastón.
Material: 97% Algodón 3% Elastano

Tallas: XSSMLXLXXL3XL

Colores: Turquesa Rojo Marino GRIS OSCURO Negro BlancoBlanco


Más artículos en www.uniformesyvestuariolaboral.com